Asesor financiero, Iván García, Nivel medio, SSRN.

POR QUÉ CONTRATAR UN ASESOR FINANCIERO Y CUÁNDO NO HACERLO
Para resolver este extremo, empezaré explicando primero qué es la inversión pasiva y qué es la inversión activa.
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La inversión pasiva se entiende por aquella que está indexada, es decir, la que esta referenciada a índices bursátiles u otras cestas de valores que tienen unas características comunes entre sí.
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La inversión pasiva vía ETF se ha popularizado mucho en las últimas dos décadas, convirtiéndose en el más popular vehículo de inversión pasiva entre particulares y profesionales, debido a sus bajos costes de transacción y alta liquidez, por encima los mutual funds y futuros sobre índices.
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Sin embargo, en un reciente estudio de Zahi Ben-David (Ohio State University – Fisher College of Business, Finance Department; National Bureau of Economic Research (NBER)), Francesco A. Franzoni (Università della Svizzera italiana (USI), Lugano; Swiss Finance Institute) y Rabih Moussawi (Villanova University – Department of Finance; University of Pennsylvania – The Wharton School), han aclarado algunas cosas sobre este tipo de gestión.
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En concreto, por la incursión de este producto y sus arbitrajes, los activos subyacentes tienen mayor volatilidad, mayores reversiones de precios y mayor correlación con el índice.
La actividad de arbitraje es un componente necesario para minimizar la discrepancia de precios entre los ETFs y los valores subyacentes. Sin embargo, durante los episodios turbulentos del mercado, el arbitraje es limitado y los precios de los ETF divergen de los de los valores subyacentes.
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Veamos un ejemplo gráfico de dicho estudio,
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 ETF - NAV
 
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Como se aprecia en el gráfico, la inversión en ETF no sólo es más volátil que el mercado, sino que además tiene una reversión al valor neto de los activos (NAV) alta, y elevada correlación con éstos. Por otro lado, una correlación positiva proporcional, hace que tus inversiones generen rentabilidades similares a la de los índices de referencia o activos subyacentes, pero con mayor volatilidad (como consecuencia del arbitraje).
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La inversión Activa, sin embargo, es aquella que requiere de una estrategia que permita cierta descorrelación con el mercado, o al menos, que no sea proporcional. Dicho esto, la gestión activa se lleva a cabo con métodos de inversión que, en teoría, generen un Alpha positiva (prima de éxito en la gestión) respecto del índice de referencia, por tanto, batirá a la inversión pasiva.
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La inversión activa entonces nos pone en un aprieto. Requerimos conocer estrategias de inversión que sean interesantes y que batan a los índices de referencia, pero eso supone confiar en que vaya a ser así, en que esas estrategias te dirijan hacia el éxito, y eso es en lo que, en general, los inversores tienden a fallar.
No confían en las estrategias que son presumiblemente “ganadoras” y no las llegan a aplicar de manera consistente, ni sistemática, en el tiempo. No hacen sino que tratar de ver dónde dichas estrategias “pinchan”, o cómo mejorarlas, cómo introducir nuevos filtros u optimizaciones que les permitan invertir en condiciones de confort, cuando en realidad se están “cargando” las bases de estudio de esas estrategias, y sus resultados se convierten en nefastos.
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Para resolver esto, propongo una solución, a ver qué os parece…
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SSRN
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Esta es la clave (aunque hay otras también que trataré de relacionar un poco más adelante en el artículo).
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En SSRN nos encontramos con una infinidad de documentos de investigación cuantitativa aplicada, a cada cuál mejor, de diferentes estilos y con qué métricas se llevan a cabo dichas investigaciones.
De este modo, si un inversor se siente seducido por una estrategia que, con base científica, es capaz de batir al mercado, entonces su inversión activa le permitirá mejorar sus resultados respecto de la inversión pasiva.
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La información descrita en esos documentos de investigación publicados por los más prestigiosos inversores y profesores, incluyen además, el estudio de la gestión monetaria del modelo y por tanto, es totalmente reproducible por un inversor que quiera aplicar esas estrategias por sí mismo.
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La inversión activa puede, además delegarse en gestores de fondos de inversión que hagan una gestión activa de su cartera. Dicho esto, la clave estará en saber identificar a los buenos gestores, pues el 80% de los fondos no es capaz de batir a sus índices de referencia, lo que significa que si optamos por la gestión activa delegada (porque no sabemos gestionar por nosotros mismos) entonces, mucho cuidado en elegir los fondos adecuados, o sino, más hubiera valido pasarse a la inversión pasiva.
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Ahora sí… sobre los asesores
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Otra opción si quiere formarse adecuadamente es que cuente con formación gratuita de interés, así como lo es SSRN, existen otras vías.
En este caso nuestra EAFI (ojo somos asesores, no nos pregunten qué hacer con su dinero), propone unos cursos de formación gratuitos sobre diferentes estrategias que abordan los estudios de investigación más prestigiosos internacionalmente. Además, como todos esos estudios están en Inglés, en caso de que usted no sepa Inglés, estos cursos le pueden valer para acceder a este tipo de trabajos académicos de la mano de quién le explicará el contenido y su interpretación, ahorrándose el esfuerzo de buscar quien le traduzca esos estudios.
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Además, nuestra EAFI ha desarrollado una plataforma de screening-quant (que es gratuita, también te abres cuenta en SaxoBank, Interactiv Brokers o Esfera Capital) con la que puedes aplicar cualquiera (o la mayoría) de los ratios que encuentres en esos documentos de estudio (y si no están en la plataforma, los programaremos para crecer junto con vosotros en el ámbito de la tecnología de la información financiera) con lo que ahora lo que era difícil, se ha hecho fácil.
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Por tanto, mis recomendación si quieres invertir con éxito:
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  • Aprende lo suficiente como para saber qué quieres hacer en bolsa.
  • Usa una herramienta de screening quant que te permita llevar a la practica aquellas estrategias que te hayan convencido.
  • No necesitas a nadie más que a ti mismo.
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Si después de todo esto, por el motivo que sea, no te aclaras o necesitas que alguien te acompañe en este camino, entonces sí puedes contratar a un asesor, pero no antes de haber hecho todo lo anterior: de haber estudiado, de haberte formado, de haber probado esas herramientas, de saber lo que quieres hacer.
Sólo en ese caso, si por fin sabes qué quieres pero no acabas de sentirte cómodo en su puesta en práctica, entonces, un asesor sí te puede ayudar. Al menos así entiendo yo el asesoramiento. No quiero trabajar para quien no tiene ni idea y no sabe lo que quiere, a cambio de cobrarle por un servicio que no va a ser capaz de valorar o juzgar.
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Otras fuentes en las que podréis encontrar trabajos de investigación cuantitativa aplicada a la Bolsa, además de SSRN, son:
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The Journal Of Finance
AQR Library
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Y algunas recomendaciones con las que empezar…
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Value Investing & Momentum Investing: Value & Momentum Everywhere
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Momentum Investing (indicadores técnicos): Taming Momentum Crashes: A Simple Stop-Loss trategy
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Lo que está claro es que siguiendo esta metodología de trabajo, necesariamente te convertirás en un buen inversor. Los artículos anteriores describen diferentes metodologías de trabajo, diferentes estilos… Necesitas saber primero qué es lo que realmente te seduce, y por aquí puedes empezar razonablemente bien.
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Por qué contratar un asesor financiero y cuándo no hacerlo

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